El Ayuntamiento revisará el Catálogo de Edificios Protegidos para incluir la arquitectura industrial y contemporánea

El Área de Desarrollo Urbano, que dirige Mariano Fuentes, ha impulsado la revisión del Catálogo de Bienes y Espacios protegidos con dos objetivos claros: adaptarlo, mejorarlo y ampliarlo tanto en su redacción y comprensión técnico-jurídica como en sus efectos prácticos y arquitectónicos y, en segundo lugar, incluir ejemplos de la arquitectura industrial y contemporánea, que han contribuido a configurar la imagen de Madrid en el siglo XX para poner en valor ese patrimonio de la ciudad.

Torre Catalana Occidente
Torre Catalana Occidente

Por ello, la Junta de Gobierno ha acordado este jueves autorizar el contrato de servicios de actualización de datos y valoración de edificios y espacios para la revisión de dicho catálogo, que tendrá un gasto plurianual de 700.000 euros, IVA incluido, distribuidos en tres años, 30.000 euros en 2020; 350.000 euros en 2021 y 320.000 euros en 2022, según ha anunciado la portavoz municipal, Inmaculada Sanz.

Desde el Área de Desarrollo Urbano se estima que deberán analizarse cerca de 400 edificios o espacios que actualmente no están incluidos en el catálogo pero que por sus características pueden ser susceptibles de algún tipo de protección.

Entre las construcciones a valorar se encuentra el edificio de Catalana-Occidente, situado en la plaza de Emilio Castelar y construido en 1975; el Colegio Asunción, diseñado por Miguel Fisac en 1965 y ubicado en el kilómetro 7,8 de la carretera de Burgos y la basílica parroquia hispanoamericana Nuestra Señora de la Merced, en la calle General Moscardó, 23, cuyos autores son Francisco Javier Sáenz de Oiza y Luis Laorga.

La determinación de los bienes y elementos que van a formar parte del catálogo precisa de un minucioso estudio de las características históricas y arquitectónicas y del estado de conservación de los bienes o elementos. Los servicios que tendrá que prestar el adjudicatario del contrato serán los siguientes:

  • Trabajos de campo: Comprende la visita al edificio para conocer o actualizar los datos de todos sus elementos arquitectónicos, tanto interiores como exteriores, su geometría, estado de conservación y uso actual, con datos gráficos y fotográficos suficientes para disponer de una información completa, actualizada y georreferenciada del inmueble, de todos los elementos que lo particularizan tipológicamente, de la parcela que ocupa y de su entorno urbano.
  • Análisis histórico: Comprende la labor de investigación para obtener información contrastada sobre los datos históricos del espacio o edificio y de todos sus elementos: fecha de construcción, autor o autores, trascendencia dentro de la historia de la arquitectura o de la memoria cultural de la ciudad e identificación de intervenciones que le han afectado. Este análisis deberá aportar información suficiente para ilustrar la aportación del bien a la memoria histórica de la ciudad, que será fundamental para justificar su propuesta de valoración y el alcance de su protección.
  • Propuesta de valoración y actuación general y pormenorizada: Comprende la identificación y cuantificación de la relevancia motivada de los valores a proteger del espacio o edificio en su conjunto, de su entorno y de cada uno de los elementos que lo componen. Se realizará en base a los criterios municipales.

Además de los 400 espacios nuevos susceptibles de ser protegidos, también se analizarán los edificios actualmente incluidos en el Catálogo del Plan General de 1997 o en modificaciones posteriores, por si fuera necesario realizar algún cambio. El plazo de ejecución de estos trabajos, una vez licitado el contrato, será de 24 meses prorrogable por 12 meses más. /

 

La portavoz municipal, Inmaculada Sanz, explica los motivos de la ampliación del Catálogo:

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